Hoy es uno de esos días que deseas que acabe pero que no
quieres abandonar aún porque sientes que te está retando y que irte a dormir
sería rendirte. Así que espero sentada, mirada inexpresiva y puños preparados
para contraerse en cualquier momento, porque la madrugada ataca duramente y no
puedo recibir los golpes sin oponer al menos un poco de resistencia, la justa
para hacer el ridículo y creerme más fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario