Lo que nunca dije no podrá ser dicho, porque no tengo un
vocabulario capaz para pronunciarlo ni mente suficiente como para asumirlo,
pero lo siento y me rijo por ello. Mis comportamientos son putos espejos que
cortan y sangran de la misma forma que yo lo hago, siempre tan confusos y
contrarios, confundiendo constantemente a quien mira para informarse. Yo soy un
caos, la confusión personificada, no hay tregua ni luz en situaciones de
alarma, pero voy guiándome y a veces incluso acompañada. No exijo tiempo ni
hago contratos, he pasado de las sonrisas tácitas y ahora sólo acepto que
caminen con una distancia de seguridad entre las manos, medio metro. Nací
nadando y vivo arrastrada por la corriente, nadando cuando me aburro, buceando por
norma, adentrándome en los fosos donde nadie acostumbra a hundirse. Así
estamos, armo corazas y las vuelo, teniendo momentos de debilidad supremos,
ardiendo en llanto, evaporándome. Cuando no encuentro las puertas acampo en el
centro, enciendo hogueras y finjo acomodarme. De vez en cuando robo dinamita
y la almaceno en vena, explosiono de forma cíclica, aunque desordenada. Soy una
sorpresa para los que aún no me conocen, por eso algunos temen mis episodios.miércoles, 25 de junio de 2014
Lo que nunca dije no podrá ser dicho, porque no tengo un
vocabulario capaz para pronunciarlo ni mente suficiente como para asumirlo,
pero lo siento y me rijo por ello. Mis comportamientos son putos espejos que
cortan y sangran de la misma forma que yo lo hago, siempre tan confusos y
contrarios, confundiendo constantemente a quien mira para informarse. Yo soy un
caos, la confusión personificada, no hay tregua ni luz en situaciones de
alarma, pero voy guiándome y a veces incluso acompañada. No exijo tiempo ni
hago contratos, he pasado de las sonrisas tácitas y ahora sólo acepto que
caminen con una distancia de seguridad entre las manos, medio metro. Nací
nadando y vivo arrastrada por la corriente, nadando cuando me aburro, buceando por
norma, adentrándome en los fosos donde nadie acostumbra a hundirse. Así
estamos, armo corazas y las vuelo, teniendo momentos de debilidad supremos,
ardiendo en llanto, evaporándome. Cuando no encuentro las puertas acampo en el
centro, enciendo hogueras y finjo acomodarme. De vez en cuando robo dinamita
y la almaceno en vena, explosiono de forma cíclica, aunque desordenada. Soy una
sorpresa para los que aún no me conocen, por eso algunos temen mis episodios.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario