jueves, 14 de febrero de 2019

domingo, 3 de febrero de 2019


Traigo la cara empañada
Solución transparente subcutánea
Mi cuerpo, clavo a clavo con la mirada de esfinge
Tres veces pongo el dedo en el mismo sitio
Debajo de las uñas la carne arrancada
Sangre de serpiente seca
Atornillada a una base que gira
Gira tu especie gira tu raza
Tu voz atravesada como un dardo
Colmada de dóciles enemigos.


Deshago un grito de colores
Deletrea tu nombre letra a letra lento
Sobre mi lengua
He pausado los sabores
He desdicho todo lo anterior
Bajo el mismo Sol la Luna tiembla
La tierra de frío se deshace
Poemas ariscos se cruzan las aristas
Como rastrillos, arrancan y procesan
Mezclo el triunfo del niño
Apremiante golpe al corazón caliente
Mi pared cruzada de luces
Mi vida rodeada de trozos
Instrumentos musicales a destiempo
Crean sinfonías rápidas para escuchar
Sobre la cabeza de los pájaros.

Tú o yo


Castigados sin nombre
Y por una grieta entras
Arrasada de colores
Como un vicio.
Tienes los dientes de oro
Y la sangre en charcos
Marcha ritual de un niño
A saltitos das la espalda
Si me dices “ven” me quedo
Quieta espada
Quieta luna
Creciendo hasta desaparecer
En un cielo luminoso tóxico
Si me dices “quieta” voy
Menguando como la sal en agua
Dejando un charco para lamer
Tumbada en el suelo
Como un animal al que
Ha alejado de la costa la marea.